De acuerdo con AMESPAC, Pemex debe al mes de junio más de 13 mil millones de dólares a empresas de servicios.

 

Debido a la persistente falta de pago por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex), las empresas que brindan servicios a la petrolera señalan que la producción de hidrocarburos se verá afectada este año, y la situación empeorará el próximo, si no se regularizan los pagos.

 

La Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (AMESPAC) advirtió que desde septiembre de 2022, la empresa productiva del estado ha acumulado retrasos en los pagos a sus proveedores de bienes y servicios, alcanzando más de 13 mil millones de dólares en deudas para junio de este año.

 

Es importante destacar que Pemex dejó de publicar información sobre sus deudas con proveedores y contratistas en agosto, por lo que se desconoce el acumulado hasta el octavo mes del año.

 

AMESPAC ha expresado que, a lo largo del año pasado, solían mantener reuniones regulares con funcionarios de la empresa, pero estos encuentros se han suspendido. La mayoría de los pagos presentan un retraso de hasta seis meses, lo que ha sumido a las empresas en una situación operativa extremadamente complicada y sostenible.

 

La falta de pagos podría afectar los servicios de perforación de pozos, lo que se traduciría en una reducción de 200 mil barriles diarios de producción hacia finales de este año. Esto comprometería aún más las metas de la empresa productiva del Estado.

 

No obstante, esta situación podría extenderse hasta 2024. Si las empresas no reciben los recursos necesarios para operar eficazmente, no solo se reduciría la producción hasta en 400 mil barriles diarios y, por ende, los ingresos, sino que también afectaría directamente las reservas de hidrocarburos.

 

La asociación señala que esta situación impactaría negativamente en los empleos del sector, ya que las empresas se verían forzadas a reducir el número de pequeñas y medianas empresas subcontratadas, que representan más de 200 y emplean en promedio a 60 trabajadores cada una. Además, esto comprometería los fondos presupuestarios destinados a otros programas sociales y de bienestar fundamentales para el gobierno federal.

 

El organismo destaca que otra de las repercusiones graves podría ser la reducción de puestos de trabajo, ya que no se descarta la terminación anticipada de contratos de subcontratación, con un impacto especialmente negativo en las pequeñas y medianas empresas.