La calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta este año el riesgo de sufrir una rebaja, luego de que se haya incumplido la meta de producción anual y la cancelación de los farmouts.

 

El riesgo permanece aún con la ayuda económica que le otorgó el gobierno federal en el transcurso del año.

 

De acuerdo con un reporte de Reuters, varios analistas esperan que Moody´s y Standard & Poor´s reduzca la calificación del país para el segundo trimestre del año, lo cual provocaría inmediatamente una rebaja en la calificación de la empresa productiva del estado.

 

Aaron Gifford aseguró que la enorme relación que guardan Pemex y el país provoca que sea necesario que se continúe inyectando recursos al rescate de la petrolera.

 

Las agencias calificadoras dicen que las necesidades financieras de Pemex, sumadas a la incertidumbre sobre la toma de decisiones de López Obrador, ha afectado la confianza de los inversionistas.